En el Mar Rojo hay mucha vida marina, entre la que encontramos los nudibranquios. Estos moluscos marinos son muy monos y destacan por su gran variedad de colores, causando sensación entre los buceadores. Son preciosos y las fotografías quedan de película, por su vibrante color y movimiento elegante y ondulante.
Nudibranquios: qué son
Los nudibranquios son conocidos como babosas marinas. Es un apodo un poco feo teniendo en cuenta lo bonitos que son, pero a pesar de sus agradables colores no podemos negar que tienen un aire por su peculiar textura y apariencia.
Su nombre científico es Nudibranchia, cuyo nombre significa literalmente “branquias desnudas”.
A diferencia de otros moluscos, los nudibranquios pierden la concha cuando son adultos, sustituyendo la protección que le ofrece la concha por una defensa diferente. De hecho, su peculiar color alerta a los depredadores de su toxicidad. Y no solo eso, sino que estas criaturas marinas son capaces de aprovechar las defensas de sus presas. Al alimentarse de anémonas y esponjas, retienen las células urticantes o sustancias químicas tóxicas que luego almacenan en su propio cuerpo, volviéndose venenosas para posibles depredadores que se acercan a ellas.
Aunque la visión de estas babosas marinas es muy limitada, poseen un excelente sentido del olfato y del gusto gracias a los apéndices sensoriales de su cabeza.
Su tamaño varía entre unos pocos milímetros y varios centímetros. Son pequeñas, pero se aprecian bien por sus preciosos colores y la las aguas claras. Se mueven lentamente y resultan elegantes y bonitas.
Hasta la fecha, se estima que existen más de 3.000 especies distintas, distribuidas por todos los océanos del planeta. Las encontramos sobre todo en aguas tropicales poco profundas, donde la temperatura y la luz favorecen las condiciones para que estén a cuerpo de rey. Sin embargo, también habitan en zonas frías y profundas, donde incluso pueden llegar a ser más grandes.
La dieta de los nudibranquios se compone principalmente de otros invertebrados marinos, como esponjas, anémonas o pequeños pólipos. Algunos incluso se alimentan de los huevos de otros nudibranquios.
En cuanto a su reproducción, son hermafroditas simultáneos, lo que significa que cada individuo posee órganos masculinos y femeninos al mismo tiempo. Suelen reproducirse durante la primavera y el verano, depositando miles de huevos diminutos.
Aunque los nudibranquios son lentos y especialmente frágiles, son preciosos por su diversidad cromática y juegan un importante papel dentro del ecosistema marino.
¿Dónde ver los nudibranquios buceando en el Mar Rojo?
Hay varias rutas en las que podemos ver nudibranquios en el Mar Rojo. Una de ellas es en la ruta norte y pecios, donde se pueden encontrar al visitar el pecio Dunraven. Este barco hundido cuenta con una gran diversidad marina como peces león, nudibranquios y peces cristal, que le dan mucho color y es todo un espectáculo.
Otra de las rutas en las que ver nudibranquios es en la ruta norte y brothers. Esta ruta comparte un punto de inmersión con la ruta de los pecios, como es Dunraven. Allí puedes disfrutar de este espectáculo de babosas marinas llenas de color y de vida.
En la ruta BDE cambiamos de entorno y encontramos nudibranquios en Daedalus Reef. En este atolón podemos disfrutar de paredes infinitas con bancos de tiburones martillo, mantarrayas, barracudas gigantes, nudibranquios, bailarinas españolas o caballitos de mar. Es todo un espectáculo para los amantes de la fotografía submarina, porque las fotos con macro quedan espectaculares.
Cualquiera de estas rutas que te proponemos es maravillosa para ver de cerca los nudibranquios. No dudes en echar un vistazo a todos los viajes de buceo al Mar Rojo y vive encuentros únicos y espectaculares.