Si estás planeando un viaje de buceo al Mar Rojo, uno de los pecios que te recomendamos visitar es el Rosalie Moller. A continuación hacemos un repaso por su historia y cómo es bucear en este barco hundido.
Historia del Rosalie Moller
La historia de este pecio pone los pelos de punta. Es considerado como uno de los pecios más fascinantes y mejor conservados de la Segunda Guerra Mundial en el Mar Rojo. Se encuentra en las proximidades de la isla de Gubal, frente a Hurgada.
Este navío fue construido en Glasgow en el año 1910 por los astilleros Barclay Curle & Co, bajo el nombre «Francis«. Con más de 108 metros de eslora, era una embarcación rápida y eficiente en aquella época para el transporte de mercancías. Durante sus primeros años, operó en rutas comerciales alrededor de las costas británicas y europeas, hasta que en 1931 fue adquirido por la compañía Lancashire Moller, que lo rebautizó con el nombre con el que lo conocemos actualmente: Rosalie Moller.
A partir de entonces, amplió sus rutas, prestando servicios en puertos de China, Shanghái y Tsingtao. Sin embargo, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, el destino del barco cambió radicalmente. Como ocurrió con otras embarcaciones británicas, el Ministerio de Transporte lo reclamó como maquinaria de apoyo y entró a formar parte de la Marina Real Británica. Su misión principal era la de transportar carbón galés.
¿Qué sucedió?
La tragedia llegó en el año 1941. Tras una revisión de motores en julio, le encargaron llevar 4.680 toneladas de carbón a Alejandría. Dado que el Mediterráneo estaba bajo control del Tercer Reich, la ruta más segura era rodear África y entrar en el Mar Rojo desde el sur.
A mediados de octubre, el Rosalie Moller se encontraba fondeado en la zona de Gubal, a la espera de autorización para entrar en puerto. Fue entonces cuando dos bombarderos alemanes Heinkel He 111, que operaban desde Creta, sobrevolaron el área buscando barcos enemigos. Tras atacar y hundir al Thistlegorm, 48 horas después localizaron al Rosalie Moller. El carguero recibió el impacto directo de las bombas y se hundió rápidamente, llevándose con él la vida de 11 tripulantes.
Durante más de 50 años su paradero fue un auténtico misterio. En el año 1998 una expedición británica investigó y encontró el barco entero y en muy buen estado de conservación. Al permanecer tanto tiempo oculto, estuvo protegido del turismo masivo.
¿Cómo es su estado actual?
Su estructura está muy bien conservada. Se aprecian las bodegas abiertas con la carga de carbón visible, los ojos de buey intactos con cristal e incluso utensilios en la cocina. Es de los mejor conservados.
Buceo en el Rosalie Moller
Sí, es posible bucear en el Rosalie Moller. Está a 50 m de profundidad, por lo que es un destino no apto para principiantes, sino para buceadores experimentados que tienen la especialidad de buceo profundo. Aunque el punto más alto se encuentra a unos 35 m. La visibilidad no es tan buena como en otros pecios del Mar Rojo.
La inmersión empieza dese la popa, donde se aprecia el timón, el mástil y parte del hélice. Una vez allí, se puede entrar al interior de las bodegas. En la zona más profunda se ve el enorme boquete que dejó la bomba, además de restos de la cocina.
También se aprecia mucha vida marina en la zona, con bancos de peces cristal, fusileros, jureles y barracudas. Además de corales y anémonas, peces payaso, peces león, morenas y grupos de atunes.
Es uno de los pecios que puedes recorrer en la ruta norte y pecios de nuestro viaje de buceo al Mar Rojo.
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