5 Técnicas fáciles para compensar los oídos al bucear

Índice de contenidos

Uno de los primeros retos del buceo es aprender a compensar los oídos. Una vez aprendes es fácil, pero hay distintas técnicas y simplemente tienes que encontrar la que mejor te funciona.

Cómo compensar los oídos al bucear: 5 técnicas populares

Si buceas o te metes bajo el agua haciendo snorkel, necesitas aprender a compensar los oídos.

No es algo que debas dejar en el tintero porque la presión no perdona. Si no aprendes a compensar los oídos, podrías tener que abandonar la inmersión y volver al barco mientras los demás bucean.

Sigue leyendo y descubre en 5 minutos las técnicas más populares para compensar los oídos:

Maniobra de Valsalva

La maniobra de Valsalva es la número 1. Es la que enseñan prácticamente todos los instructores de buceo como primera opción y suele funcionar bastante bien. Consiste en seguir estos pasos:

  1. Cierra la boca.
  2. Tapa la nariz con los dedos.
  3. Expulsa el aire de manera suave, sin que salga aire por la nariz.

Al hacer esta maniobra consigues compensar la presión al momento, mientras vas descendiendo poco a poco. Además, si en algún momento notas que no funciona o que te duelen los oídos, simplemente subes un poquito y vuelves a repetirla.

Es una maniobra que resulta muy fácil de aprender. No obstante, debe hacerse siempre con cuidado y de forma suave. Si lo haces de manera bruta o con mucha fuerza podría provocarte molestias o incluso lesiones en el oído.

Maniobra de Toynbee

Otra maniobra que puedes probar para compensar los oídos es la de Toynbee. Simplemente, haz esto:

  1. Tapa la nariz.
  2. Mantén la boca bien cerrada.
  3. En vez de expulsar aire, traga saliva.

A diferencia de la maniobra de Valsalva, aquí no se sopla, sino que se traga saliva. Es fácil y ayuda a regular la presión de manera natural. Además, funciona bastante bien cuando la bajada es progresiva o la presión cambia poco a poco.

Para muchos buceadores esta maniobra es más cómoda porque no tienen que empujar aire, sino limitarse a tragar saliva.

Maniobra de Frenzel

La maniobra de Frenzel, aunque sigue siendo fácil, es considerada una técnica más avanzada que las anteriores. Normalmente la utilizan buceadores que tienen más experiencia o que practican apnea. Para ello, sigue estos pasos:

  1. Cierra la boca.
  2. Tapa la nariz.
  3. Empuja la lengua contra el paladar, como si pronunciaras la letra «K».

A priori puede parecer una técnica para compensar los oídos más complicada, pero si las otras no funcionan es una buena opción. Al final, cuantas más opciones tengamos, mejor.

Maniobra de Lowry

Esta maniobra recuerda un poco a las dos anteriores. Para hacerla, sigue estos pasos:

  1. Cierra la boca.
  2. Pellizca la nariz con los dedos.
  3. Sopla de manera suave mientras tragas saliva.

Esta técnica combina maniobras de Valsalva y Toynbee ¡Y ya lo tienes!

Simplemente, mantén la boca y la nariz bien cerradas y prueba a mover la mandíbula hacia adelante y hacia arriba mientras tragas, para que el aire fluya. Es una técnica que va muy bien cuando las otras técnicas no funcionan o incluso si hay congestión.

Maniobra de Edmonds

Esta maniobra también es considerada avanzada, pero hacerla resulta bastante sencillo. Sigue estos pasos:

  1. Coloca la mandíbula hacia delante.
  2. Tapa la nariz.
  3. Realiza una maniobra suave de Valsalva mientras empujas la mandíbula hacia delante

Es una técnica fácilmente reconocible por el característico movimiento de la mandíbula y puede ayudar a quienes no les funcionan las primeras o tienen los oídos especialmente sensibles.

Ya ves que no existe solo una técnica para compensar los oídos al bucear. Solo queda que las pruebes y escojas la que mejor te funcione, para disfrutar de inmersiones largas y seguras, sin molestias en los oídos.

También te recomendamos echar un vistazo a este post: cómo evitar sufrir un barotrauma al bucear.

Imagen de Karlos Simón
Karlos Simón
Karlos Simón es un pionero del buceo profesional que descubrió su vocación en 1988 durante su primera inmersión en Cuba. Desde entonces ha dedicado más de 30 años a la enseñanza, la exploración y la conservación marina. Ha formado a más de 5.000 alumnos y 1.800 instructores, fundado varias escuelas y centros de buceo, y organizado más de 200 viajes y expediciones por los cinco continentes. Especializado en tiburones, ha estudiado de cerca más de 40 especies y promueve su protección a través de documentales, conferencias y colaboraciones internacionales. Figura destacada del mundo submarino, su trayectoria combina docencia, aventura y divulgación científica, siendo reconocido como un verdadero embajador de los tiburones.

Entradas relacionadas

Técnicas fáciles para compensar los oídos al bucear

5 Técnicas fáciles para compensar los oídos al bucear

vuelos baratos de Madrid a Hurghada

Truco: cómo encontrar vuelos económicos de Madrid a Hurghada

Historia de Aída pecio mar rojo

Aída: historia del barco hundido en Islas Brothers

pez ballesta titan

Pez ballesta titán: una especie grande y territorial que habita el Mar Rojo